Qué hacer cada mañana para ser altamente exitoso

Implementa estos diez hábitos cada mañana si quieres ser una persona altamente exitosa

Sumario

¿Alguna vez te has levantado y has dicho «hoy quiero tener un día de éxito, de enfoque total», pero a lo largo de la mañana has empezado a desenfocarte, a dispersarte y has desperdiciado ese día o has hecho mucho menos de lo que podrías haber hecho?

En este episodio te daré los hábitos que debes implementar cada mañana para alcanzar tu máximo rendimiento durante el día. Porque si dominas tu mañana, dominas tu día.

Lo primero que hago cuando me levanto es sentarme en mi cama con la espalda recta, cerrar los ojos y pensar en dos cosas por las que me siento agradecido.

En segundo lugar, debes encontrar quién necesita o por qué necesitas tú dar el cien por cien ese día.

En tercer lugar, piensa en tu palabra. Esa palabra que mejor expresa cómo eres tú dando ese cien por cien en ese día.

Después, cuando te levantes de la cama debes ir al baño y cepillarte la lengua para eliminar lo que tu cuerpo ha ido acumulando en ella durante la noche. Y lo primero que tienes que hacer cuando te mires al espejo es sonreir.

Lo siguiente que debes hacer es hidratar tu cuerpo con un vaso de agua en el que vas a poner el zumo de un limón y un poco de jengibre.

El paso número seis es estirar tu cuerpo para recuperar la movilidad en tu cuerpo y activarlo de nuevo.

En séptimo lugar te recomiendo tomar un desayuno saludable, sin fritos, sin grasas y sin azúcares.

El paso número ocho es lo que yo llamo «la frase motivadora». Busca una frases que te motive y dila en voz alta para activar tu voz, tu cerebro y tu cuerpo.

En noveno lugar, planifica tu día o de lo contrario las distracciones lo van a hacer por ti.

El paso número diez es que empieces el día dedicándote a esa que es tu pasión

Mira el vídeo hasta el final para conocer en detalle estos diez pasos que te doy para que empieces el día al cien por cien.

Comparte este vídeo si conoces a alguien que necesite una rutina para empezar su día de forma efectiva y conseguir su máximo éxito.

Ritual de mañana para mantenerte al cien por cien durante todo el día

¿Alguna vez te has levantado y has dicho «hoy quiero tener un día de éxito, hoy quiero tener un día de enfoque total», pero a lo largo de la mañana has empezado a desenfocarte, has empezado a dispersarte, has empezado a distraerte, y has desperdiciado ese día o has hecho mucho menos de lo que podrías haber hecho? ¿O alguna vez te has preguntado qué acciones debes hacer durante la mañana para poder tener un día de éxito?

¿Qué acciones debes hacer durante la mañana, qué hábitos debes implementar para alcanzar tu máximo rendimiento, tu máxima eficiencia, tu máxima productividad durante el día?

Este es un tema que a mí me obsesiona. Yo… si hay algo que me obsesiona a mí es el hecho de aprovechar mi tiempo lo mejor posible. Es el hecho de ser lo más productivo posible, lo más eficiente posible. Y sé que la mañana es algo fundamental en este aspecto; sé que como aproveches tu mañana, sé que lo que haces en las primeras horas de tu día marca el resto de tu día, porque si dominas tu mañana dominas tu día.

Repito: si dominas tu mañana, dominas tu día.

Por eso, me obsesioné con este tema. Empecé a leer libros, empecé a ver qué opinaban ciertos mentores… Pero no encontraba mi ritual perfecto, no encontraba un ritual que me diera los resultados que yo buscaba.

De hecho, recuerdo una situación que era.. Fue cuando yo estaba escribiendo mi libro El Cómo del Éxito; pocas situaciones he visto que me exigieran tanto como escribir un libro… Y cuando estaba escribiendo mi libro, yo veía que necesitaba más, necesitaba más enfoque, necesitaba más energía… y recurrí a algo que a mí personalmente me sienta mal, que es el café. Empecé a tomar café para poder enfocarme; pero, como te he dicho, a mí el café me sienta mal y terminé con el oído que me palpitaba, me hacía totototototo, también el ojo me temblaba… Y dije wow, el café no puede ser, al menos para mí, la solución; tiene que haber otra solución diferente al café para poder empezar mi día con energía, para poder mantenerme enfocado… Y entonces seguí buscando, seguí buscando, seguí haciendo cambios, seguí viendo todo lo que podía hacer. Esta acción; venga, esta me da más resultado; no, la voy a cambiar…

Empecé a probar, a probar, a probar, a investigar… Y, bueno, creo que puedo decir que tengo al menos mi ritual de mañana perfecto, y eso es lo que me gustaría comunicarte en este vídeo.

Este es un ritual que lo he escrito aquí: los diez pasos que hago cada mañana. Este ritual lo llevo aplicando aproximadamente año…, un año aproximadamente. Y este último año para mí ha sido el mejor de mi vida, a nivel de relaciones, a nivel de ingresos –he cuatriplicado mis ingresos–, a nivel de salud, a nivel de energía, a nivel de enfoque…

Por eso, en este vídeo quiero comunicarte este ritual, porque seguro que puedes aprovechar muchos pasos de los que yo uso. Sé que este es un tema que está de moda, sé que puedes encontrar varios vídeos que te hablan de tu ritual de mañana, el ritual de mañana perfecto.

Por eso, en este vídeo también creo que voy a eliminar muchos mitos. Creo hay muchos mitos con respecto al ritual de mañana perfecto, de los cuales te voy a hablar en este vídeo también.

Y vamos con estos diez pasos que te voy a mostrar.

Paso #1. Piensa en dos cosas por las que te sientes agradecido

El primer paso. Primer paso o lo primero que hago cuando me levanto. Lo primero que hago cuando me levanto es sentarme en mi cama con la espalda recta, cerrar los ojos y pensar en dos cosas por las que me siento agradecido. Sé que esto es un tópico, sé que esto probablemente ya lo has escuchado otras veces, pero funciona. A mí me funciona y por eso esto es lo primero que hago, empezar el día agradeciendo por dos cosas. Pueden ser cosas… eh… pues habituales, pueden ser cosas generales como «agradezco por la salud que tengo»; o pueden ser cosas especiales, «agradezco este evento que tengo ahora, este libro que estoy escribiendo…». O sea, cosas por las que tú te sientas agradecido, te sientas feliz.

Este es el primer paso: sentirte agradecido. Yo pienso en dos cosas, dos cosas por las que me siento agradecido. Pero ¿qué ocurre?, o ¿qué ocurría? Que yo hacía esto por las mañanas, hacía mis agradecimientos, y mi mente automáticamente entraba en una zona de confort, entraba en una felicidad que decía «entonces, ¿para qué es necesario trabajar, para qué es necesario dar el cien por cien, para qué es necesario darlo todo?». Y lo único que me surgía eran ganas de volver a dormir, o de estar tranquilo, de estar cómodo, pero no de ponerme a conseguir mi éxito, de hacer otras cosas diferentes a eso, a dar el cien por cien y a conseguir mi éxito.

Paso #2. Encuentra tu porqué

Entonces, por eso establecí el paso número dos que te voy a dar. Y el paso número dos que te voy a dar es el de encontrar tu porqué. ¿Y qué quiero decir con tu porqué? Encontrar la necesidad que tienes ese día de dar el cien por cien. Es decir, cuando estoy en mi cama, después de pensar las dos cosas por las que me siento agradecido, que ya mi mente empieza a decir «wow, pues entonces no hace falta hacer nada», rápidamente introduzco por qué es necesario que yo dé el cien por cien en ese día, qué personas necesitan que yo dé el cien por cien en ese día, cuál es la razón por la que debo darlo todo en ese día… Porque si hay algo de verdad en este mundo, es que somos 7 billones de personas y los 7 billones de personas tenemos problemas, los 7 billones de personas tenemos cosas que nos preocupan, tenemos retos que debemos superar.

Entonces, eso es lo que quiero que pienses en segundo lugar. Lo primero, agradecimientos; lo segundo, quién necesita o por qué necesitas tú dar el cien por cien.

Cuando estés comenzando a conseguir tu éxito, pues serán cosas como «hey, que o doy mi cien por cien hoy o no voy a poder o me va a ser muy difícil pagar esas facturas». O quizás lo que necesites sea poner el aire acondicionado, porque estás en verano y estás teniendo que apagar el aire acondicionado para poder pagar esas facturas… No sé, serán cosas así. Y cuando estés teniendo más éxito, igualmente vas a tener necesidades; porque cuando estés teniendo más éxito quizás hay un equipo que te necesita; quizás la necesidad es que no quieres quedar o que lo que más te aterra en este mundo sea hacer el ridículo delante de tu consejo de administración. No sé cuál será la necesidad que tú tengas en este momento o en este día en concreto, pero debes pensar. Debes pensar por qué es necesario dar el cien por cien o quién necesita que yo dé el cien por cien en este día.

Entonces, ya activas tu mente. Ya te sientes agradecido pero también tienes una razón para estar enfocado, para darlo todo en ese día.

Paso #3. Piensa tu palabra

Lo que hacemos en tercer lugar, muy importante, es pensar la palabra. Lo que yo llamo pensar tu palabra. Y ¿qué significa esto? Pues significa que cuando tú ya sabes por qué necesitas dar el cien por cien hoy, quiero que pienses en la palabra que mejor te…, que mejor expresa cómo eres tú dando ese cien por cien en ese día. Cómo eres tú solucionando ese problema, esa razón por la que debes dar tu cien por cien.

Y te voy a poner un ejemplo de ayer. Ayer fue sábado, hoy es domingo… Puede que te preguntes «Y, Miguel, ¿qué haces grabando este capítulo un domingo?». Pues porque prácticamente toda esta zona está de obras y es imposible ponernos a grabar entre semana. Por eso, pues he quedado con mi cámara un domingo para grabar esto. Por lo tanto, ayer era sábado; entonces yo pensé en mi necesidad, y la necesidad que yo tenía ayer para dar mi cien por cien era la salud. La necesidad que yo tenía ayer para dar mi cien por cien era que hoy iba a grabar y debía de poder dar el máximo hoy. Entonces, mi palabra fue «recuperación», porque yo, ayer, lo que necesitaba era recuperar, era recuperarme lo máximo posible, descansar lo máximo posible para hoy estar al cien por cien.

Y esa fue la palabra que fui aplicando durante todo el día. Nada más desayunar, mi mente me dijo «hey, ¿por qué no miras el teléfono?», pero como mi palabra era «recuperación», yo supe que quería recuperar también pues mi vista, de haber estado toda la semana trabajando delante de una pantalla… Y entonces dije «no, el sábado no miro nada de teléfono, o miro lo menos posible mi teléfono». Porque mi palabra era «recuperación».

Por eso, cada día quiero que tengas una palabra en mente, que va a ser la palabra necesaria para poder solucionar ese problema, esa necesidad que te has propuesto o que has sabido que tenías en el paso número dos. Entonces, paso tres: tu palabra.

Paso #4. Cepíllate la lengua

Paso cuatro: te levantas de la cama, ya has hecho tus agradecimientos, ya tienes tu necesidad y ya sabes tu palabra. Te levantas de la cama y lo primero que haces es ir al baño y cepillarte la lengua. ¿Por qué cepillarte la lengua? Pues porque durante la noche… eh… pues.. eh… gran parte de todo lo que limpia tu cuerpo se acumula en la lengua; y te aseguro que no te interesa para nada tragarte eso, por lo tanto te cepillas la lengua, te enjuagas y acto… Bueno, importante: cuando te estés cepillando la lengua probablemente estés delante de un espejo; lo primero que quiero que hagas cuando te mires al espejo sea sonreír.

Lo primero que quiero que hagas cuando te mires al espejo por la mañana sea sonreír. Y ¿por qué? Pues porque, como ya te he dicho, lo que haces durante la mañana condiciona el resto del día.

Lo que haces durante la mañana condiciona el resto del día. Por eso, si empiezas la mañana con una sonrisa, tu día, casi con toda probabilidad, va a ser muy bueno.

Pero, ¿qué hacía yo? Yo antes me levantaba, iba al aseo burrr…; iba con una cara de buagg, estoy cansado, buagg, tengo sueño… Esa era la cara que yo ponía delante del espejo. Por eso, ahora, hago ese pequeño esfuerzo para, por mucho sueño que tenga, por muy cansado que esté, poner una sonrisa y empezar ese día con una sonrisa.

Entonces, nos cepillamos la lengua y nos vamos al paso número cinco.

Paso #5. Hidrata tu cuerpo

El paso número cinco es el de irte a la cocina; y lo que vas a hacer en la cocina es hidratar tu cuerpo, porque llevas probablemente siete horas, ocho horas sin beber agua. Por eso necesitas hidratar tu cuerpo.

Entonces, quiero que bebas un vaso de agua; y a este vaso de agua le vamos a poner estas dos cosas, le vamos a poner limón –yo, en concreto, me exprimo un limón entero– y le vamos a poner jengibre –yo compro jengibre molido para que sea más fácil y rápido–.

Estas son las dos cosas que quiero que le pongas al agua. Por qué. El agua, ya te he dicho que es para hidratarnos; y estos dos alimentos porque, literalmente, para mí son milagrosos, para mí son los dos alimentos más milagrosos que existen y por eso los tomo al principio de mi día. Yo no soy nutricionista ni quiero serlo; simplemente te estoy diciendo lo que a mí me funciona, y estos dos alimentos me funcionan de maravilla.

Si quieres ir un paso más allá, puedes poner también un poquito de cúrcuma y un poquito de pimienta –yo también lo hago–, pero sobre todo estos dos. De jengibre puedes poner una cucharadita de café; y el limón, ya te he dicho que me pongo un limón completo.

Entonces, vamos a la cocina y nos bebemos esa agua con jengibre, con limón, con cúrcuma y con pimienta. Ya estamos hidratados. ¿Qué hacemos en el paso sexto?

Paso #6. Estira tu cuerpo

En el paso sexto lo que vamos a hacer es estirar.

Lo que vamos a hacer en el paso sexto es estirar nuestro cuerpo porque probablemente esté ha atrofiado de estar toda la noche durmiendo. Cuando tú estás en la cama y sientes esa sensación de «wow, no, no me apetece nada salir de la cama, quiero quedarme aquí», una de las razones es porque tu cuerpo está atrofiado. Entonces, para él es más fácil quedarse parado que levantarse.

Entonces, quiero que estires para recuperar la movilidad en tu cuerpo y activarlo. También te recomiendo… También lo que yo hago es moverme. Moverte de alguna manera: puedes hacer un poquito de yoga, puedes dar un paseo… Yo tengo la fortuna de que mi oficina está a unos ocho minutos de mi apartamento; por lo tanto puedo ir andando a la oficina sin necesidad de coger coche. Eh… entonces voy andando a la oficina y esa es mi rutina de activación. Voy andando a la oficina, y en ocho minutos de paseo ya se ha activado el total de mi cuerpo. Pero tú pues puedes hacer un poquito de yoga, puedes caminar un poquito…

Siguiente mito que quiero eliminar o del que te quiero dar mi opinión aquí. Muchos expertos, muchos profesionales, muchos gurús quizás te han dicho que debes entrenar por la mañana, que debes ir al gimnasio por la mañana. Bien, yo probé esto durante mucho tiempo y a mí no me viene nada bien. ¿Por qué? Pues porque yo en el gimnasio –y entiendo que tú también– hago un gran esfuerzo, lo doy todo, y entonces termino el gimnasio muy cansado.

Termino el gimnasio y es como que mi mente dice «wow, lo difícil de este día ya está hecho, el esfuerzo ya está hecho y ahora toca descansar». Entonces lo que hacía era ir al gimnasio, luego comía, desayunaba, y me entraba sueño; me bajaba la energía, me entraban ganas de descansar en lugar de ponerme a trabajar, a producir, a crear. Por lo tanto, eliminé esto.

Yo te estoy dando lo que a mí me sirve. Yo te estoy dando mis consejos. De todo lo que te estoy diciendo, de estos diez pasos utiliza los que te sirvan, los que no deséchalos. Pero a mí lo que me sirve es entrenar por la noche. Yo entreno sobre las ocho, cuando salgo de trabajar. Pero lo primero que yo hago cuando empiezo mi día es enfocarme en mi proyecto, enfocarme en mi negocio, enfocarme en crear, enfocarme en mi trabajo. Porque esta para mí es la prioridad número uno en ese momento. Así que… eh… bueno, pues con respecto a este mito, a esto que dicen muchas personas de que debes entrenar a primera hora del día, yo lo desecharía.

Sí que es verdad que yo te dicho, en otras ocasiones, que cuando quieras implementar un nuevo hábito que lo hagas a primera hora del día. Y es por esto, porque a primera hora del día es cuando más foco tienes, cuando más energía tienes, cuando más inspiración tienes. Entonces, si, por ejemplo, llevas toda la vida sin ir al gimnasio y quieres empezar a ir, pues probablemente debas hacerlo por la mañana, porque es cuando más energía tienes; y eso que es un nuevo hábito para ti que debes implementar en tu vida, pues quizás debas hacerlo por la mañana. Pero si no, utiliza toda esa energía de estar recién levantado, todo ese enfoque para tu proyecto, para tu profesión.

¿Tiene sentido para ti? Espero que sí. Entonces, cuando hemos estirado, que vamos por el paso seis, nos vamos al paso siete. Cuando ya hemos movilizado nuestro cuerpo, nos vamos al paso siete.

Paso #7. Desayuna saludablemente

Ya está. Te tomas un desayuno saludable, sin fritos, sin grasas, eh… sin azúcares… y cuando digo azúcares también hablo del zumo de naranja. Yo no tomaría para nada zumo de naranja, porque al final el zumo de naranja o cualquier zumo de frutas es fruta concentrada, y eso es igual a azúcar. Y ¿por qué te digo que evites el azúcar durante la mañana? Pues porque el azúcar te va a causar un subidón. Entonces, este subidón por la mañana te va a venir muy bien, te va a activar; pero luego, conforme vaya pasando la mañana, va a bajar este subidón. Entonces, o vas a necesitar más azúcar o vas a necesitar café…, pero va a ser poco sostenible. Por eso yo evito el azúcar durante la primera hora del día; tomo un desayuno saludable, ese es el paso siete. Y nos vamos al paso número ocho.

Paso #8. Busca tu frase motivadora

El paso número ocho es lo que yo llamo «la frase motivadora». Y me explico, la frase motivadora trata… O, lo que yo hago es pues coger un libro o coger una frase que me motive y decirla en voz alta. Aquí, los vecinos no sé qué opinarán, pero lo que hago es decir una frase en voz alta, porque esto activa mi voz, activa aún más mi cerebro y me activa, bueno, a nivel general. Entonces, digo esta frase, una frase que a mí me motive, me inspire, tres veces. Y ya está. He activado mi voz, he activado mi cerebro, y he terminado de activar mi cuerpo.

Mitos que quiero desechar aquí, o mitos de los que te quiero hablar, o cosas que proponen otras personas que yo he probado y que me han funcionado más bien poco.

Primero: decir declaraciones. Muchos expertos te dirán: «Por la mañana debes decir tus declaraciones, tus declaraciones de abundancia, tus declaraciones para condicionar tu mente…». Yo he probado durante mucho tiempo esto, y a mí me ha servido muy poco. ¿Por qué? Pues en primer lugar porque creo que es una pérdida de tiempo; o sea, ponerte a decir declaraciones… creo que hay otras cosas en las que puedes poner tu energía aparte de eso. Sí que es bueno activarte, activar tu voz, para eso yo digo la frase motivadora, pero ponerte a decir declaraciones creo que te hace perder un tiempo que puedes aprovechar en tu proyecto o en tu negocio. Y luego, creo que el hecho de decir declaraciones viene desde una creencia de la escasez.

Es decir, es como si tú dijeras «como tengo una creencia de escasez, voy a decir estas declaraciones». Y es como… pues simplemente evita esa creencia de escasez; es como… cambia tu mentalidad y ya está. No sé si me explico. Pero no creo que Warren Buffett se ponga a decir declaraciones por la mañana; no creo que Elon Musk se ponga a decir declaraciones por la mañana.

Entonces, yo lo he hecho, yo he estado practicando esto… y no me ha funcionado; por eso ya lo deseché. Si a ti te funciona, de nuevo, hazlo. Si a ti te va bien, hazlo. Yo te estoy diciendo mi ritual de mañana y lo que más me funciona a mí. Entonces, las declaraciones no me funcionaron.

Otra cosa que me han propuesto algunos mentores es el hecho de ponerme a leer un libro por la mañana, aunque sean veinte minutos, diez minutos, para inspirarme, para obtener conocimiento y activar así mi cerebro. Yo he hecho esto también. He probado esto también, y el hecho de ponerme a leer un libro me desenfoca. Me desenfoca porque, como ya hemos dicho, como empiezas tu día marca el resto del día.

Entonces, para mí empezar el día leyendo un libro o leyendo parte de un libro es como empezar el día consumiendo en lugar de creando. Es como empezar el día obteniendo en lugar de dando. Y tú debes empezar tu día dando lo mejor de ti, tú debes empezar tu día creando en lugar de consumiendo. ¿Tiene sentido para ti?

Entonces, me creaba esta mentalidad. Me creaba esta mentalidad de empezar el día consumiendo en lugar de creando; y yo quiero crear, yo quiero ser eficiente, yo quiero ser productivo, yo quiero dar lo mejor de mí. Por eso lo deseché también. Y simplemente, de nuevo, digo mi frase motivadora.

Paso #9. Planifica tu día

Necesitas planificar tu día. De lo contrario, las distracciones lo van a hacer por ti, las prioridades de otras personas lo van a hacer por ti… Lo primero que hago es –esto lo hago ya cuando llego a la oficina– es planificar mi día. Y atención, planifico mi día hora por hora, planifico mi día por bloques. Digo «esta hora voy a estar haciendo esto, esta hora voy a dedicarla a revisar el correo, esta hora la voy a dedicar a escribir un post, esta hora la voy a dedicar a revisar redes sociales…».

Planifico hora por hora lo que voy a hacer, las reuniones que tengo… Todo lo que tengo que hacer lo planifico hora por hora. Y esta es mi forma de visualizar, porque al escribirlo yo voy viendo cómo puedo hacer eso de la mejor forma posible. De nuevo, por si no ha quedado claro, escríbelo. A mí me gusta escribirlo porque así tu mente es como que integra mejor todo lo que está programado, toda tu planificación de ese día.

Entonces, otro mito que a mí no me… Otra cosa de la que hablan ciertos expertos que a mí no me funciona es la de visualizar, o la de meditar visualizando tu día. ¿Por qué esto a mí me funciona poco? Pues porque creo que el hecho de visualizar viene de tu ego. Creo que el hecho de visualizar viene de tu mente protectora, que solo quiere controlar. Y para mí el éxito está en fluir, en lugar de en querer tenerlo todo controlado, en lugar de querer que todo salga como tú quieres. Porque muchas veces ni siquiera tú sabes lo que es mejor para ti.

Entones, yo he pasado mucho tiempo haciendo esto, visualizando, teniendo mi panel de visualización diciendo quiero ese coche, quiero esa casa; pero eso me llevaba a hacer cosas diferentes a lo que mi intuición me decía, diferentes a mi verdadero camino porque estaba decidiendo eso que yo quería hacer desde mi ego, esa parte de nuestra mente que casi es imposible para nosotros controlar.

Entonces, prefiero fluir. Prefiero fluir. Pero eso sí, necesitas tu planificación; por eso este es el paso nueve. Necesitas tenerlo todo planificado, luego puede que haya cosas que salgan como has planificado; puede que te surjan ciertas cosas, tengas que cambiar esa planificación… Pero tú debes tener tu ruta marcada porque, de lo contrario, te distraerás, te desenfocarás, te dispersarás. Entonces, planificamos nuestro día hora por hora.

Paso #10. Empieza el día dedicándote a tu pasión

Y el último paso, el paso número diez –para mí, pues probablemente el más importante– es el de empezar tu día dedicándote a esa que es tu pasión. Y ¿por qué te digo este como el paso número diez? Pues porque es vital: o estás haciendo algo que amas cada día o por mucho que apliques los nueve pasos anteriores, puede que te vaya bien pero no te va a ir todo lo bien que te podría ir. Porque cuando estás haciendo eso que te apasiona, te sientes con la máxima vitalidad, te sientes con la máxima energía, te sientes dispuesto a darlo todo, te sientes inspirado. Por eso, haz eso que te apasiona. Si ahora mismo no estás en el momento en el que puedes hacerlo, crea un plan para en el corto o en el medio plazo estar dedicándote a eso que te apasiona.

Pero haz lo que amas. No hay ninguna razón por la que debas estar haciendo algo que odias en esta era en la que vivimos. Estamos en la mejor era de la historia. Debes hacer eso que te apasiona. Y, de hecho, iré aún más lejos. De hecho, yo creo que es tu responsabilidad hacer lo que te apasiona cada día porque solo así podrás encontrar tu mejor versión. Solo así les podrás entregar tu mejor versión a tu familia, a tus amigos, a tu equipo, a tu empresa…, al mundo.

Eso es todo. Como conclusión, te diría que, si es posible hoy, dediques una parte de tu día a establecer esos hábitos, esas acciones que vas a hacer cada mañana. Porque tener un ritual de mañana que se adapte a ti cambia tu vida por completo. Tener un ritual de mañana que te haga dar el cien por cien en ese día con energía y con enfoque marca la diferencia en tu negocio, en tu profesión y en tu vida.

Estos son mis diez pasos. Usa… Son tuyos, usa los que te sirvan… Si alguno de los estos diez pasos no resuena contigo cámbialo, pero espero que a partir de ahora puedas tener tu propia rutina de mañana. Comparte este vídeo con las personas de tu equipo, con las personas de tu entorno a las que creas que les puede beneficiar… Y un fuerte abrazo.

Eso es todo. Si te ha gustado este vídeo, a continuación puedes hacer tres cosas: la primera es que hagas clic aquí para suscribirte a mi canal de Youtube para ir recibiendo todos mis nuevos capítulos de este show El Cómo del Éxito y seguir avanzando así a tu siguiente nivel. En segundo lugar, comparte este vídeo con las personas de tu entorno, con las personas de tu equipo, con tus amigos, con tus familiares, para seguir aumentando esta comunidad de líderes. Y en tercer lugar, si aún sigues en una posición en la que desconoces cuál es tu pasión, desconoces cuáles son tus talentos, o estás haciendo algo diferente a esa que es tu verdadera vocación… atención, porque he creado un curso gratuito en el cual te voy a enseñar a identificar tu pasión, tu vocación, tus talentos, tus dones, tu motivación, para que puedas empezar a dedicarte a eso que amas, para que crees un negocio o una carrera profesional en torno a eso que amas hacer.

Simplemente, recuerda, estás aquí para hacer lo que has venido a hacer. Estás aquí para conseguir tu éxito. Eso es todo.

Comparte este vídeo con las personas que te importan, con las personas de tu alrededor, con las personas de tu equipo, porque esta ley cambia tu mente por completo, esta ley cambia tu vida por completo, porque dejas de juzgar, dejas de hacerte la víctima, dejas de quejarte y empiezas a decir qué debo mejorar yo en mí, qué debo cambiar yo en mí para conseguir mi éxito.

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